Coches sin conductor

La apuesta de George Hotz con Elon Musk

La apuesta de George Hotz con Elon Musk

Poco después de saber todo lo que necesitaba saber, decidió dejar Vicarious en el mes de julio y en octubre, empezó con lo que sería su nuevo proyecto personal. Ese mes decidió reunirse con Elon Musk, con quien ya había hablado de los avances de Tesla y de lo que él había planeado. El software de piloto automático de Tesla no pertenece solo a Tesla, ya que se basa en algunos productos de la empresa israelí MobilEye, que además ofrece su servicio a BMW, Ford y General Motors. Por ese motivo, Hotz lo tenía claro: dicho software no estaba a la altura, y él sin dudarlo lo podría hacer mejor.

Musk se interesó por la propuesta de Hotz, quien apostó con él a que sería capaz de inventar un sistema que estuviese compuesto por una serie de seis cámaras que irían colocadas alrededor del  coche y que ofrecerían la todas la información necesaria para que un ordenador en el coche pudiese controlar esa información y poder ofrecer el modo de conducción autónoma. Hotz le dijo a Musk que se puede adaptar cualquier coche por un coste de 1.000 dólares. Dijo que no veía necesario el lidar. No le dejó claro cuándo estaría preparado su desarrollo, aunque tiene la intención de demostrar la capacidad del sistema con un vídeo que enseñará su vehículo compitiendo con un Tesla utilizando el modo de conducción autónoma.

Musk obviamente le terminó ofreciendo un contrato multimillonario para que trabajase para él, aunque Hotz escogió declinar la oferta según declaró en el artículo para Bloomberg. Sin embargo, Musk, quien como ya sabemos es el director ejecutivo de SpaceX y Tesla ha negado algunas de las afirmaciones de Hotz, afirmando que el artículo del editor de Bloomberg “es algo impreciso”.

Musk publicó un artículo sin firmar en el blog oficial de Tesla en el que indicaba que la compañía cree que “es completamente improbable que una sola persona o hasta una pequeña empresa que no tenga la extensiva capacidad y validación de ingeniería consiga producir un sistema de conducción autónoma que pueda implantarse en vehículos en producción”.

Un hacker ha construido en su garaje un coche autónomo

Un hacker ha construido en su garaje un coche autónomo

Probablemente, alguna vez hayas oído el nombre de George Hotz. Si no te suena su nombre, quizás te suene el alias que utilizaba durante sus primeros años de actividad, que era, Geohot. Con solo 17 años logró ser la primera persona en hackear un iPhone y poco después, se convirtió en la pesadilla de Sony tras conseguir hackear su PS3. Ahora, con tan solo 26 años tiene la intención de construir el coche autónomo definitivo y la verdad es que no va desencaminado.

Esto es lo que hemos podido descubrir gracias al artículo de Bloomberg en el que este joven hablaba de cómo en unos cuatro meses ha conseguido un gran reto. Ha adaptado su Honda Acura ILX con sensores y componentes que le dan autonomía, aunque de momento necesita alguna mejora, es un trabajo increíble. Lo más increíble de todo esto es que lo ha logrado él solito en el garaje de su casa.

En el artículo del que hemos hablado, Hotz explica que ha integrado una pantalla de 21 pulgadas en el vehículo y bromea que el coche autónomo de Tesla tiene una de solo 17 pulgadas.  Además, ha incluido un joystick junto al freno de mano que activa el modo de conducción autónoma, así como una serie de componentes electrónicos en la guantera del vehículo, como por ejemplo, un Intel NUC con Ubuntu y unos sensores GPS, que permiten gestionar todas las señales que le llegan de un LIDAR, además de una cámara ubicada cerca del retrovisor.

El resultado conseguido ha sido un coche autónomo con un formato muy avanzado pero del estilo del “hágaselo usted mismo”. Hotz empezó a presentar interés por este tema el pasado año, después de que se aburriese con los trabajos ofrecidos por Google y Facebook. Entonces tomó la decisión de empezar a trabajar para Vicarious.

Esta startup que se especializa en Inteligencia Artificial le permitió descubrir todo lo que se relaciona con el área de la conducción autónoma. Según Hotz, “Las matemáticas son simples. Por primera vez en mi vida me dije ‘sé todo lo que hay que saber’”.

Ya han dado a conocer las reglas para el uso de coches autónomos en California

Ya han dado a conocer las reglas para el uso de coches autónomos en California

Sí, ya sabemos que uno de los temas más actuales es el desarrollo de los coches autónomos, donde muchos fabricantes experimentan para conseguir el mejor coche sin conductor, o el que salga antes al mercado. Sin embargo, todos somos conscientes de que hay algo que no permite que se avance tan rápido como los fabricantes quisiesen, y eso es sin duda, porque no conocemos mucho sobre la regulación y las normas para su uso.

En el día de hoy, el gobierno de California en los Estados Unidos ha realizado la publicación de la primera propuesta para que todo el mundo pueda hacer uso de este tipo de vehículos, no solo los fabricantes que realizan sus pruebas. Como es la primera, el gobierno ha declarado que puede haber futuros cambios, ya que prácticamente, lo único que quieren es garantizar la seguridad de la sociedad.

California ha sido durante varios años un referente a tener en cuenta en cuanto a las normas de los vehículos, esto se debe a que siempre hay mucho tráfico en sus carreteras. Por ese motivo, muchos otros estados han adoptado sus reglas, y seguro que con el tema de los coches autónomos ocurrirá lo mismo.

Las primeras pruebas realizadas por Google con su coche fueron dentro de las carreteras de California, al igual que ocurrió con Tesla y que ocurrirá en enero de 2016 con Ford, quien ha anunciado que su Fusion Híbrido empezará a circular por las carreteras californianas, para enfrentarse a sus primeras pruebas en situaciones reales.

California ha declarado que todos los coches autónomos tendrán que tener volante, pedales y un conductor que tenga licencia, algo que ya se le dijo a Google en el momento en que el primer prototipo del fabricante no tenía ni volante ni pedales. Sin embargo, la norma más importante es que los fabricantes de vehículos autónomos no podrán vender sus vehículos, sino que únicamente tendrán acceso a un permiso de tres años, durante el cual sólo tendrán la opción de alquilarlos.

En esos tres años, los fabricantes tendrán que entregar un reporte mensual a las autoridades, donde deberán especificar los detalles de cada vehículo, como son por ejemplo, los kilómetros recorridos, las rutas realizadas, la cantidad de ocasiones en las que ha sido alquilado, si ha tenido algún accidente, si ha sufrido algún ataque por culpa de algún hackers, etc.

Los humanos son uno de los mayores problemas de los coches autónomos

Los humanos son uno de los mayores problemas de los coches autónomos

¿Es posible confiar plenamente en los coches autónomos? La respuesta rápida es que sí, pero su desarrollo aún está en una fase todavía inicial y los fabricantes que se han aventurado en crear sus propios vehículos autónomos han podido demostrar que esta tecnología es fiable. El principio de esta clase de coches no admite dudas: en el caso de que el coche respete a rajatabla todas las señales de tráfico y por consiguiente, el código de circulación, resulta poco probable que ocurra un accidente. Los conductores conocemos la sensación de seguridad que percibimos cuando circulamos pausadamente, sin prisas, respetando la distancia de seguridad, y con nuestros sentidos puestos en la carretera. Sin embargo, nos es común que vayamos así a diario, normalmente tenemos prisa y terminamos estresándonos por los odiosos atascos.

Básicamente, son las emociones las que nos terminan traicionando cuando conducimos. Pero, los vehículos autónomos no tienen sentimientos, por lo que no pueden provocar accidentes. Ahora la pregunta sería, ¿pueden padecerlos? Si, como ya hemos contado en algunas ocasiones, pueden padecer accidentes, como en el caso del Google Car, y en todos ellos ha habido un denominador común: los han provocado los humanos.

Las personas que no paran de criticar estos vehículos confirmaron sus sospechas cuando se hicieron públicos los primeros accidentes en el estado de California en los que un self driving car había estado involucrado, aunque poco después descubrieron que se equivocaban: en cada uno de los accidentes, el factor humano había sido determinante para el accidente.

En todos los accidentes con vehículos autónomos hay u elemento común: el hombre interviene al saltarse alguna norma de tráfico, aunque se activaron de forma correcta todos los sistemas de seguridad, el vehículo autónomo fue incapaz de evitar el vehículo por motivos bastante claros. Esto hace que se cree una gran paradoja: es imposible no tener cierto miedo al ser pasajero de un vehículo sin conductor de carne y hueso, aunque por otro lado, es ciertamente ese conductor humano el que provoca la mayoría de los accidentes ¿Te parece una exageración? Pues no lo es, ya que se estima que el 90% de las colisiones las provoca el ser humano.

La DGT ha aclarado cómo se probarán los coches autónomos en España

La DGT ha aclarado cómo se probarán los coches autónomos en España

La Dirección General de Tráfico anunció a mediados de noviembre el primer marco normativo estable para hacer pruebas y ensayos con vehículos autónomos en España, el cual ha sido pensado para que tanto los fabricantes de automóviles, como las universidades o empresas independientes puedan llevar a cabo las investigaciones necesarias para lograr potenciar el desarrollo de esta tecnología, con el objetivo principal de que se vuelva más fiable y segura para todos.

Aunque el que más conocemos es el coche autónomo de Google, sabemos que hay muchos fabricantes por todo el mundo trabajando en la creación de su coche autónomo, que se desplace de un lugar a otro sin que el conductor tenga que hacer nada. En España no nos quedamos atrás y podemos encontrar varios de estos proyectos localizados en los puntos en los que se concentran las principales industrias automovilísticas, como son básicamente, Cataluña, Valencia y Galicia. Hasta el momento, las normas para la autorización de pruebas en vías abiertas a la circulación variaban en cada comunidad autónoma. En el caso de los fabricantes que están instalados en Galicia, la mayoría optaba por cruzar la frontera para hacer dichos experimentos en Portugal, donde las leyes son menos estrictas.

Por este motivo, “y para poder garantizar las posibilidades de mejora que esos ensayos podrán aportar a la seguridad vial”, la DGT ha decidido aprobar los requisitos que sean necesarios cumplir para hacer dichas pruebas en cualquier sitio de España, con el objetivo de aumentar la inversión en investigación, impulsando la industria automovilística en nuestro país.

Estas normas serán aplicables de momento solo a coches experimentales. Podrán pedir la autorización necesaria “los fabricantes de automóviles autónomos,  los laboratorios oficiales, los fabricantes o instaladores de la tecnología que permita al automóvil plena autonomía y las universidades y consorcios que estén participando en proyectos de investigación”. El ámbito de autorización será nacional, pero se fijará los tramos de vía urbana o interurbana por los que puedan realizar las pruebas, siendo la duración de 2 años, pero pudiendo ser prorrogable.

 

¿A qué retos se tendrán que enfrentar los coches autónomos?

¿A qué retos se tendrán que enfrentar los coches autónomos?

La tecnología de la automatización de los coches aún cuenta con una serie de retos a los que se tendrán que enfrentar. Podemos afirmar que la más complicada es sin duda la regulatoria. Si hablamos de España, el 16 de noviembre, la DGT aprobó la normativa para probar coches autónomos en nuestras carreteras, como ya mencionamos, aunque está prohibida aún la circulación del vehículo autónomo. La única excepción está en los vehículos que no circulen a una velocidad mayor de 10 kilómetros por hora, lo cual da luz verde a la tecnología que se dirija al estacionamiento autónomo. Desde la empresa Bosch, y tras realizar un estudio, piden una regulación europea común para desbloquear los avances tecnológicos.

El segundo de los retos podríamos afirmar que es el coste del vehículo. En la actualidad, los fabricantes siguen sin poder dar datos sobre cuánto sería el coste de un coche que permitiese al conductor, algunas veces, dejar de lado la conducción y centrarse en otras tareas. Desde Bosch, han señalado que, según sus estudios, lo máximo que estarían dispuestos a pagar los conductores por estos servicios serían entre 3.000 y 4.000 euros extra aproximadamente.

No podemos olvidarnos del problema de adaptar las carreteras, lo que también supone un coste extra. Las adaptaciones necesarias deberían incluir señalizaciones adecuadas, líneas de la vía pintadas de forma correcta, wifi en algunos caso, etc. Y la pregunta sería la siguiente: “¿quién pagará esto? Bosch no conoce la respuesta.

En el último lugar, aunque no sea el menos importante, se encuentra la confianza del consumidor. Los fabricantes son conscientes de que los conductores aún se muestran reacios a no tener el control completo del vehículo en un trayecto. Desde Bosch han declarado lo siguiente: “Hay que conseguir que los conductores puedan confiar en nuestra tecnología y para eso hay que hacer que sea muy fácil de usar”. “Una de nuestras máximas preocupaciones es que sea sencillo volver al modo manual de conducción en todo momento, por lo que, actualmente, nos vamos a dirigir hacia una conducción mixta”.

Se acabaron los mareos en los coches autónomos

Se acabaron los mareos en los coches autónomos

Como ya sabemos los vehículos autónomos se han convertido en el futuro de la automoción, y eso hará que aumente considerablemente la seguridad en las carreteras. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce en los coches autónomos, ya que muy a menudo solemos olvidarnos que este tipo de vehículos suelen provocar una sensación de malestar a los pasajeros que van en su interior. Por este motivo, la empresa Faurecia y la Universidad de Stanford estudiarán los mareos en los vehículos autónomos.

La empresa francesa Faurecia estudia en la actualidad la forma de rediseñar los interiores de los coches sin conductor para lograr mejorar la conducción, así como los trayectos de los pasajeros que se encuentren en su interior. Cuando los ocupantes del coche dejan de conducir, suelen recurrir a otro tipo de actividades, como podría ser por ejemplo, a la de leer, lo que suele provocar un poco de malestar. Por esta razón, Faurecia y La Universidad de Stanford estudiaran los mareos en los vehículos autónomos, para buscar soluciones para que esto deje de ocurrir.

Matt Benson, quien está a cargo del equipo de la Iniciativa de la Experiencia Autónoma de Faurecia, que tiene su sede en Holanda, declaró que el comportamiento y la experiencia de los pasajeros del vehículo cambian cuando los conductores dejan de conducir y recurren a otras actividades.

Faurecia y la Universidad de Stanford han estudiado los mareos durante seis meses, y tras ese estudio presentaron algunos de los resultados preliminares en la Expo del Coche Conectado, antes de que empezase el Salón del Automóvil de Los Ángeles.

Benson declaró también lo siguiente: “No sentirnos bien en un vehículo es un gran obstáculo. Cuando estás haciendo otra actividad en un vehículo, como podría ser leer en un iPad, tus ojos suelen centrarse en el dispositivo, enviando la señal al cerebro de que está parado, pero el cuerpo está detectando el movimiento del vehículo, nota los frenazos, nota las fuerzas laterales, y esas cosas dicen al cerebro que el cuerpo está en movimiento, lo cual ocasiona el mareo”.

Faurecia trabaja en encontrar soluciones a los mareos, intentando diseñar interiores que puedan mitigarlos. Además, ha empezado a diseñar interiores que puedan mejorar la seguridad, y hagan que los ocupantes del vehículo se encuentren más seguros en el momento en que dejan el control activo del coche.

Volvo ha presentado el Concept 26

Volvo ha presentado el Concept 26

Después de tanto tiempo leyendo información sobre la conducción autónoma, está bastante claro que tras ver los últimos avances tecnológicos, podemos decir que dentro de la conducción pasará a ser una simple característica, en lugar de una actividad en sí misma. Dentro de pocos años, cuando digamos “conductor” no tendrá sentido alguno, siendo necesario reemplazarla por la palabra “ocupante”. Sin embargo, Volvo nos ha dado una buena noticia y es que el conductor seguirá teniendo algo de protagonismo, aunque no conduzca.

El coche autónomo presentado por el fabricante y llamado Concept 26 supondrá un enorme paso para el fabricante sueco en su camino para encontrar el vehículo autónomo perfecto. Mientras algunos fabricantes se empeñan en desarrollar prototipos que se basan en modelos de la actualidad, siendo un ejemplo de ello el de Audi con el RS7 piloted driving concept, otros fabricantes parece que han cambiado de siglo, como es el caso de  Mercedes con sus F015 Luxury in Motion y con el Vision Tokyo. Sin embargo, los ingenieros de Volvo han creado un concepto claramente evolucionado, pero factible.

La idea que ha tomado como premisa Volvo es que a la mayoría de conductores sí que les gusta conducir su coche, aunque obviamente, no disfrutan  tanto en los desplazamientos diarios al trabajo, ni tampoco en pesados y monótonos viajes por autopista. Es para estos casos para los que Volvo prevé que los sistemas de conducción autónoma empiecen a funcionar. Esto hará que podamos disfrutar de nuestro valioso tiempo cuando no nos apetece conducir. Este es el origen del número 26 que han escogido para este concept, los 26 minutos que usamos de promedio en llegar al trabajo.

Por este motivo, Volvo ha creado un puesto de conducción que puede adaptarse de forma activa a tres tipos de uso, el de conducir, el de crear y el de relajarse. Así, cuando no nos apetezca conducir, el asiento se deslizará hacia atrás, el volante se retraerá, apareciendo en el lado derecho del salpicadero una amplia pantalla digital que podremos utilizar para lo que queramos. Además, junto a la puerta aparecerá una pequeña mesa que te servirá tanto para trabajar con el portátil como para desayunar. Pero, si lo que necesitas  es descansar, podrás tumbarte completamente, apareciendo un reposapiés y retrayéndose la consola central para que tengamos más espacio.

De Vigo a Madrid en un coche autónomo

De Vigo a Madrid en un coche autónomo

Todos sabemos que los coches autónomos dejaron de considerarse de ciencia ficción hace tiempo, habiéndose convertido en una realidad. Ya hemos podido dejar atrás las “experiencias piloto” del coche sin conductor de Google, que ha tenido más o menos suerte, así como algún que otro accidente (como ya hemos hablado un par de veces), para realizar en el día de hoy un recorrido de 599 km entre las ciudades de Vigo y Madrid.

Este viaje ha unido las dos fábricas de PSA Peugeot Citroën en España en un acontecimiento histórico, pues estamos hablando de una prueba de conducción real, sin conductor y sin que tampoco intervenga ningún humano durante el trayecto, circulando por autovía y autopista.

Este vehículo ha definido de forma autónoma el recorrido, se ha encargado de regular la velocidad según el límite máximo que permitía la vía por la que circulaba en cada momento y ha detectado obstáculos, peatones y otros vehículos. Para realizar esta hazaña no ha necesitado ningún otro tipo de vehículo, ni ninguna infraestructura de apoyo, como podría ser por ejemplo, una escolta policial.

Estamos hablando del primer recorrido de estas características que ha sido llevado a cabo en España desde que el 16 de noviembre, la DGT aprobase la regulación que instaura un marco para realizar pruebas con coches de conducción autónoma en carreteras abiertas de circulación.

Con esta decisión, España se ha situado entre los países más punteros en conducción autónoma, una novedad que persigue disminuir a cero el número de accidentes de tráfico que son causados por errores humanos. Este es el objetivo principal de la conducción sin conductor, que posibilita reducir el número de accidentes originados por errores humanos, disminuyendo la fatiga del conductor que suele aparecer en las condiciones de conducción rutinarias.

MCity ha sido estrenada por Ford

MCity ha sido estrenada por Ford

El vehículo sin conductor es uno de los grandes objetivos que tienen los fabricantes de automóviles para los siguientes años. Google es la empresa que lleva más avances en este sector, aunque como todos sabemos, ni siquiera pertenece al sector automovilístico, por lo que es obvio que a la competencia no le haya sentado muy bien.

Este verano ya estuvimos hablando sobre MCity, y os contamos que se trataba de una ciudad simulada que había sido construida específicamente para que los coches autónomos pudiesen hacer sus pruebas. También hablamos de que ya existían otras ciudades simuladas con muchas de las características que tiene MCity, como por ejemplo, las de Japón y Suecia, aunque no eran tan completas como la del estado de Michigan.

Ya a principios de año, tuvimos las primeras noticias sobre MCity, aunque no sabíamos mucho al respecto. Solo nos dijeron que iba a ser la primera ciudad que había sido pensada expresamente para poder probar los sistemas de los vehículos sin conductor. Después de una preparación de unos meses, este circuito que se encuentra en Ann Arbor, Estado de Michigan, ha abierto por fin sus puertas, siendo Ford el fabricante encargado de estrenarla para realizar sus pruebas.

Esta ciudad simulada se ha financiado sobre todo por General Motors, Honda, Ford, Nissan y Toyota, así como con la Universidad de Michigan que también ha participado. El objetivo con el que fue creada era el de poder fabricar todos los tipos posibles de carreteras urbanas y tener la oportunidad de poner a prueba a los vehículos en un entorno en el que hubiese más vehículos de este tipo y se pudiesen comunicar entre ellos, sin olvidarse de todas las infraestructuras que son necesarias para que se tuviesen todas las posibles variables.

Se tiene la esperanza de poder albergar en el recinto a unos 20.000 coches autónomos comunicándose entre ellos, aunque no es esto lo único que esperan. El final objetivo es el de  poder conseguir un permiso del Estado de Michigan para poder instalar unos sensores en las autopistas y realizar pruebas en algunos tramos.